Exposición ARGI ARANTZAZU 2019

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EUS

La construcción de un paisaje

“El paisaje no se encuentra tanto en el objeto que se contempla como en la mirada de quien contempla. No es lo que está delante sino lo que se ve”.

Javier Maderuelo
El paisaje. Génesis de un concepto

 

Una fotografía de paisaje es aquella que representa de manera subjetiva el territorio que se observa desde un determinado lugar, asumiendo que el paisaje es una creación cultural definida por la mirada del ser humano y sus sentidos, incluido el pensamiento. Así pues, el paisaje no existe como espacio físico, sino que se convierte en una idea surgida a partir de la contemplación, la emoción y la interiorización de un lugar concreto.

Elisa Gallego y Antonio Guerra presentan en Arantzazu dos trabajos en los que abordan la fotografía de paisaje en un contexto de creación contemporánea incluyendo, una capa de significado más a las ideas antes citadas: el paisaje deja de ser un producto de la contemplación para ser pensado como algo que puede construirse. A lo largo de dos semanas de residencia artística, estxs dos autores trabajan en Arantzazu para construir su propuesta expositiva experimentando el espacio, conociendo sus gentes, y colaborando intensamente en el taller. ARGI ARANTZAZU 2019, de la mano de Fundación Arantzazu Gaur e Ilunpetan Argazki Taldea, presenta ahora el fruto de este trabajo.

En ‘Maqueta de un paisaje’, Elisa Gallego propone usar la maqueta como herramienta de trabajo para materializar la idea-paisaje a escala reducida. Durante las dos semanas de residencia, la autora recoge piedras en sus excursiones, visita a carpinteros y herreros para hacer acopio de madera y metal, e incluso fabrica su propio acero corten para después disponerlo en los rincones de Arantzazu y construir así sus efímeros paisajes. Observa atenta todo lo que le rodea, interroga a las gentes del lugar y trabaja sin descanso para después trasladar lo que ve a la tierra que pisa mediante un juego de combinaciones infinitas de materiales, colores, texturas y formas. El resultado, una imagen que interroga y seduce a partes iguales.

En ‘Comportamiento para un simulacro’, Antonio Guerra plantea la fotografía como medio creador de una ilusión verdadera y el paisaje como una construcción social con capacidad ilusoria. El artista lleva hasta sus últimas consecuencias la relación del ser humano con la naturaleza, utilizando la intervención y la escenificación para crear imágenes-escultura capaces de transformar la visión del entorno y redefinir su representación fotográfica. En las dos semanas de residencia, el autor comprende -desde la pausa y el silencio- el espacio que habita y selecciona después, con cuidado, piezas que logran “recoger dentro de la sala todo aquello que se ve ahí fuera”. Su obra plasma la erosión de la piedra caliza, el carácter totémico de la montaña y la densidad de los bosques, representados mediante un lenguaje que explora y cuestiona los propios límites de la fotografía.

El reto se presenta cuando ambos artistas reciben el encargo de generar una pieza a dúo que recoja su experiencia en Arantzazu y se muestre en la sala. La creación se transforma en una acción compartida. Durante una visita a las dependencias franciscanas, acompañados de Juan Ignacio, encuentran un pico de la fachada de la basílica en un almacén y deciden trasladarlo al espacio expositivo. Recolocan una piedra icónica en posición horizontal y brota una montaña. Es ahí cuando lxs dos autores se desprenden de toda limitación impuesta por el medio e incorporan a esta exposición la identidad y el paisaje de Arantzazu de manera más libre. El paisaje construye con un simple gesto.

Jon Cazenave, comisario.

 

La muestra permanecerá abierta del 12 de abril al 12 de mayo, los viernes, de 16.30h a 19.30h, y los sábados, domingos y festivos, de 11.00h a 14.00h y de 16.30h a 19.30h, en el Espacio Gandiaga de Arantzazu. La entrada es gratuita.